Diseñado para 40 docentes de la Facultad de Negocios. Transformamos a su plantilla en «CEOs Educativos» mediante alfabetización en IA e IA Agéntica y automatización administrativa.
La rápida adopción de la Inteligencia Artificial Generativa ha creado una profunda asimetría en el ecosistema de educación superior, generando tres problemas críticos:
Los estudiantes adoptan la IA más rápido que los modelos académicos. Al navegar sin la guía experta de sus profesores, se pone en riesgo la integridad académica y el pensamiento crítico.
Los docentes invierten hasta el 40% de su tiempo en tareas administrativas repetitivas (syllabus, rúbricas, casos), lo que merma drásticamente su capacidad para ofrecer mentoría personalizada.
Al no contar con plataformas cerradas, los profesores usan IA pública, exponiendo inadvertidamente la propiedad intelectual de la Universidad para entrenar algoritmos comerciales.
4 Sprints intensivos. Al finalizar, los docentes liquidarán gran parte de su carga burocrática del semestre.
El viaje comienza desconectando las computadoras para entender la máquina desde adentro, mapeando luego el ecosistema tecnológico con criterio directivo. Mediante el «Juego de los Tokens» los docentes pierden el miedo al reemplazo.
Transición del «chat básico» a la delegación de tareas estructuradas mediante marcos de comunicación algorítmica.
Cuando la IA deja de ser un «loro estocástico» y se convierte en un investigador autónomo conectado a la realidad económica local.
Integración de conocimientos en un entorno de soberanía de datos. El docente internaliza el valor de invertir en privacidad e infraestructura cerrada.
Rutas de implementación operativas para su plantilla de 40 docentes.
Despliegue Táctico (4 Horas)
Transformación Completa (8 Horas)
Compromiso de Aliados
Considerando el impacto económico positivo de un solo alumno nuevo en sus facultades dentro de la institución, esta capacitación se presenta como una decisión financiera y estratégicamente inteligente. Al dotar a la plantilla docente de estos nuevos conocimientos, la Universidad eleva drásticamente su nivel académico y proyecta una imagen de innovación innegable frente a las nuevas generaciones.
Si esta modernización tecnológica del aula y el prestigio adquirido logran captar a un solo alumno nuevo, la institución recupera el 90% del costo total del programa de manera instantánea. A partir del segundo alumno captado, el taller genera un flujo positivo de ingresos, convirtiéndose en un motor de crecimiento institucional más que en un gasto operativo.